Quiero contarles lo que recuerdo de aquel 16 de octubre de 1996, cuando la Selección Nacional de Guatemala enfrentaba a la de Costa Rica en el Estadio “Mateo Flores” (en ese entonces) ahora Doroteo Guamuch Flores merecidamente con el nombre correcto, corregido años después.
Eran las 10 de la mañana y nos disponíamos a juntarnos con nuestro grupo de amigos para hacer la excursión hacia la capital para llegar al estadio a eso de las 13 horas, porque las taquillas abrían a las 15 horas, nosotros ya habíamos adquirido entradas en un banco del sistema, y a partir de esa hora se podía ingresar al estadio para tener mejor lugar para presenciar el partido. Llegamos como a las 2 de la tarde y las colas eran largas, entramos como a las 16:30 horas y a esa hora el estadio estaba ya a un 75% lleno de su capacidad, para las 17:30 horas no cabía un alma.
Mientras todos nos apretabamos más y más cada minuto, las charlas en las gradas eran de total confianza, cuantos se le iban a meter a Costa Rica en un rato, yo había vaticinado 3 a 0, la gente estaba realmente confiada, se les iba a ganar.
Los dirigidos por Horacio Cordero; Plata, Valencia, Julio Rodas, Jorge Rodas, Machón, Memín Funes, Catalino Molina, Julio Girón, “El Chino” Ruano, habían generado tal confianza en la victoria y la clasificación al Mundial Francia 1998, razón por la cual el estadio estaba abarrotado.
Nosotros sentados en la Preferencia Norte, para las 19:00 horas empezamos a ver casi de frente en la General Norte, movimientos de aficionados que se movían extrañamente, pensábamos que eran porras, por la lejanía. 30 minutos después, todos los cuerpos de seguridad corrían hacia esa zona y los cuerpos de aficionados fallecidos empezaban a ser colocados en fila sobre la pista de atletismo. Las imágenes eran grotescas, cientos de heridos, muchos muertos. A las 19:40 habló el entonces presidente de la nación Alvaro Arzú, suspendiendo la actividad deportiva y pidiendo que todos nos retiráramos en orden.
Como nota curiosa recuerdo que al finalizar su pequeño discurso, voló una paloma por encima de la preferencia hacia la tribuna. Acoto que las palomas no vuelan de noche.
Todos tristes salimos del estadio, al llegar al bus que nos devolvería a nuestro destino encendimos la radio para oír las noticias, muchos muertos, muchos heridos. Al regresar a la Antigua y hacia Jocotenango, nuestro destino, toda la gente estaba en la calle, con la expectativa que sus familiares regresaran sanos y salvos, que no estuvieran dentro de los heridos o fallecidos, imágenes que no se pueden borrar nunca.
Como siempre pasa en nuestro país nunca se supo quién fue el culpable, se habló de boletos duplicados, de sobre venta, del presidente de la federación involucrado en el sobre cupo, de errores humanos en la administración de la emergencia, en fin… la de siempre, nunca hubo responsables, alguien hizo caja con la muerte de muchos aficionados y todo sigue igual.
Unos días después esa Selección jugó en el estadio de Saprissa, y cayeron derrotados 3 x 0 frente a Costa Rica, pero cabe recordar que el equipo nacional jugó un gran primer tiempo, el portero Lonis hizo varias atajadas impresionantes para negar anotaciones nacionales. En el segundo tiempo inexplicablemente jugaron tan mal que cayeron los 3 goles ticos, nosotros siguiendo por televisión con los amigos recriminábamos la actitud de los jugadores, sin ganas, sin entrega, habían entregado el partido.
Un par de días después los periodistas encontraron la razón de aquellas actitudes, se había alineado al buen defensa central de Guatemala, Catalino Molina, estando suspendido, y una secretaria de la Federación Nacional de Fútbol no había informado a nadie de la notificación de 1 partido de suspensión para el jugador, sino hasta que el encuentro había empezado. Al medio tiempo Horacio Cordero les habló a los jugadores y les dijo que fatalmente se iba a perder el partido de oficio por alineación indebida, que era mejor no esforzarse más para evitar más amonestaciones y lesiones.
Los 8 días siguientes el partido de vuelta se jugó en el Coliseo de Los Ángeles, en Estados Unidos debido a la suspensión del “Mateo Flores” por los incidentes que narro anteriormente.
Guatemala ganó 1 a 0 con gol de Plata de penal, pero recuerdo que el portero Barrantes ese día tuvo una gran actuación y sino menos sacó 4 o 5 claras de gol para Guatemala, solo Ronald “La Bala” Gómez tuvo una muy clara para Costa Rica. Se logró una buena victoria, y uno de los titulares de prensa en Costa Rica describía: “Guatemala nos ganó partido y medio” “Nos ganaron 3 de 4 tiempos” evocando que tanto el primer tiempo del primer partido y los dos tiempos del segundo “La Sele” fue muy superior a ellos. El mismo Valdeir Vieira, técnico tico aseguró que no pudieron ser mejores que Guate.
Guate, empató de visita en Trinidad y Tobago y logró una ajustada victoria en tierras gringas, perdió con USA Team de visita y en el partido final en el Cuscatlán de El Salvador solo se logró un empate a 2 contra ellos. Los dos primeros fueron USA y Costa Rica y Guatemala en 3er lugar no logró seguir en la contienda por la clasificación. México, USA y Jamaica asistieron a la fase final en Francia, los ticos, El Salvador y Canadá no lograron la clasificación.
Opinión muy personal, esta selección nacional de Guatemala era un gran grupo de jugadores y todos en aquella noche fatídica hablábamos de que iban a clasificar a la hexagonal final, pero tanto los eventos desafortunados del estadio “Mateo Flores” (en ese entonces) como la notificación “traspapelada” de Catalino Molina no ayudaron a conseguir el segundo lugar del grupo, nadie sabrá nunca qué hubiera pasado en condiciones normales. Para mi es la mejor Selección que yo vi jugar, todos pasaban un gran momento y pudieron lograr grandes cosas.
Para mi es la mejor Selección que yo vi jugar, todos pasaban un gran momento y pudieron lograr grandes cosas.
Luego vino el proceso comandado por Julio Cesar “El Pocho” Cortés para tramitar plaza al Mundial de Corea Japón 2002, una selección un poco renovada de las estrellas del proceso anterior con algunas nuevas figuras como Carlos “El Pescado” Ruiz, Dwight Pezzarossi, Guillermo “El Pando” Ramírez, Gonzalo “Chalo” Romero, en segundo del Grupo A accedieron a la siguiente ronda volviéndose a citar con USA Team, Costa Rica y Barbados en el Grupo 3.
Los dirigentes de ese entonces decidieron no usar el Estadio Nacional para valer la localía, y llevaron al Estadio Carlos Salazar Hijo de Mazatenango, a jugar como local tanto a USA y a Costa Rica, logrando un trabajado y vibrante empate a 1 con los “gringos” y una muy merecida victoria contra los “ticos” 2 x 1, sin embargo, contra Barbados utilizaron el Estadio Mario Camposeco de Quetzaltenango y se logró una trabajada victoria 2 x 0. Ese día se esperaba una goleada contra los isleños, pero no se pudo anotar más, el saldo fue un doble empate de Guatemala y Costa Rica en todo con 10 puntos.
Remarco, quizá si el partido hubiera sido en el “Mateo Flores” (en ese entonces) se hubieran anotado más goles y se hubiera evitado el desempate contra Costa Rica en tierras de Estados Unidos, los dirigentes se la jugaron y pensaron que la altura de Xela iba a afectar más a los de Barbados y no a los nacionales, pero el saldo no fue tan productivo para los nacionales.
La noche del desempate a pesar de las expectativas positivas y el buen inicio del encuentro con un gol tempranero, infaltable de “El Pescado” Ruiz, los errores infantiles de Eladio Estrada permitieron el empate rápido de los Ticos y Rolando Fonseca los adelantó cerca del final del primer tiempo. Al inicio del segundo, con “La Sele” buscando el empate se descompuso rápidamente con la expulsión de German “El Chino” Ruano, ya para el minuto 60 se perdía 4 a 1, para el final “El Pescadito” Ruiz maquilló la goleada convirtiendo un penal para el marcador final 5 x 2.
Se diluyeron las esperanzas chapinas de otra posibilidad de mundial.
Opinión muy mía, recuerdo escuchar opiniones de jugadores que decían que jugar en el Estadio Nacional “Doroteo Guamuch Flores” era lo máximo y que querían jugar allí por el ambiente, por la atmósfera, pero en el afán de sacar ventaja de localía, “La Sele” jugó fuera de ese recinto esa eliminatoria y por un gol… por un gol, se llegó a esa noche aciaga del desempate contra los ticos y la goleada no reflejaba lo bien que jugaba esa selección de El Pocho Cortés.
Luego de ese descalabro vino la incredulidad y desconfianza, nadie creyó en la Sele que el uruguayo llevaría a Honduras a la clasificación a la Copa Oro.
Alvaro Jiménez, Dwigth Pezzarossi, Luis Swisher, Fredy Thompson, Uwaldo Perez, Fredy García, Mario “El Coyote” Acevedo, Erick Miranda y el finado Dany Ortiz, formaban esa renovada selección. Empezaron flojamente logrando 2 empates frente a Costa Rica y Belice, y clasificar ajustadamente en el Grupo 2 al Grupo Final por el título Centroamericano.
Inicio desconcertante nuevamente con un empate a 0 goles con El Salvador, que no presagiaba algo bueno en la siguiente jornada contra Costa Rica, pero con un juego muy ordenado y eficaz, “los patojos” lograron una tremenda victoria contra los ticos por 2 a 0.
Recuerdo haber gritado como loco en la sala de mi casa siguiendo por la tele, el gol de Dwight Pezzarossi al minuto 2, iniciando el encuentro. Walter “El Brody” Estrada selló el triunfo de los chapines, inesperadamente en el minuto 51.
Aun con el pesimismo incrustado en “La Sele” contaba con los números para coronarse jugando contra Panamá en la jornada final. El primer tiempo se desarrolló con mucho juego por el medio campo y con jugadas al límite, finalizó en empate sin goles. El segundo tiempo nos arrancó el corazón de la garganta, cuando con sendos cabezazos, “El Tanque” Pezzarossi y “El Coyote” Acevedo colocaron a Guatemala por delante, minuto 15 y el 33 respectivamente. Con los canaleros buscando emparejar el partido, descontaron en el minuto 67 con gol de Dely Valdez, Guate controló el partido y una descolgada de “El Brody” Estrada permitió tras su centro, un golazo de Fredy García. 3 a 1 en el minuto 89 para consagrarse Campeones Centroamericanos.
¡Campeones! ¡Contra todo pronóstico!
El último gran logro de una selección nacional a nivel mayor. Y lo consiguió sin las grandes figuras de nuestro fútbol.
No trascendió en la Copa Oro, derrotas ante El Salvador y México, hizo la eliminación temprana de los chapines.
En la siguiente edición de la Copa UNCAF se logró un segundo lugar con 10 puntos por detrás de Costa Rica que terminó con la copa con 12 puntos. Una derrota en la segunda jornada de la hexagonal final ante Panamá hizo que el empate ante los Ticos y victorias bien logradas ante El Salvador, Nicaragua y Honduras no alcanzarán para lograr el segundo campeonato seguido.
Luego vino la salida de Julio Cesar “El Pocho” Cortés, aún falta por escudriñar los motivos reales para su separación del proyecto de Selecciones Nacionales, dicen que el buen “Pocho” aún no puede venir a Guatemala por una demanda judicial y que tiene orden de captura, el motivo lo desconozco.
En torno a mi opinión muy personal, el uruguayo había conseguido el cambio generacional, los “patojos” respondían muy bien a su esquema táctico y después de la desconfianza previa, ya “La Sele” llegaba con cierto favoritismo a los encuentros. Quizá y solamente quizá, si Cortés hubiera seguido al mando de la Selección Nacional nos hubiera acercado al tan ansiado objetivo.
Esperen la segunda parte del recorrido por “La Sele”


Jorge Aparicio cuestiona llamados a selección de jugadores sin buen momento
Selección Sub-20 continúa su preparación con intensidad
Jugadores de Antigua GFC destacan en convocatoria de la Sub-20 de Guatemala
Guatemala golea y da un golpe de autoridad en la Clasificatoria W de Concacaf
Guatemala Femenina cierra preparación antes de viajar a Islas Caimán
Guatemala Femenina firma una noche histórica en la Concacaf W
Roberto Hernández habla sobre su llegada a Xelajú MC y su sueño de pelear por el título
Antigua GFC Femenino cae ante Municipal en un duelo marcado por la polémica arbitral
Jorge Aparicio cuestiona llamados a selección de jugadores sin buen momento
Walter López dirigirá el duelo entre Xelajú y Antigua en la jornada 13
Confirman sanción para Brayan Castañeda tras su expulsión
Antigua GFC viaja a Quetzaltenango en busca de recuperar el rumbo